El caso del dibujo de un niño del pabellón Maravillas y Magritte. Sobre si somos abstractos, contemporáneos y o conceptuales. / The case of a drawing of the Maravillas pavilion and Magritte.Whether one is an abstract, contemporary and conceptual person or not.

la foto 2.JPGEl caso del dibujo de un niño del pabellón Maravillas y Magritte.
Sobre si somos abstractos, contemporáneos y o conceptuales.

He tenido alguna mala experiencia reconociendo el buen trabajo de otros arquitectos, de llorar de vergüenza ajena, en dos ocasiones que recuerde.

Una fue en una fiesta de los arquitectos, un pincho nocturno en un parque urbano en Vigo hace unos diez años, la fiesta más divertida, integradora e intergeneracional posible. Con la alegría de los encuentros y de los cruces imposibles que se daban en esa especie de romería, encontré al arquitecto de la casa de una amiga, una rehabilitación sobria, sencilla, bella y funcional, vi la ocasión de presentarme como ‘vividora’ de su arquitectura y darle la enhorabuena. Se giró a su mujer gritando ‘(…) Miraaaa, tengo una admiradoraaaaaa. (…)’. Me quedé pálida. Saludé y me marché. Creo que nunca supo que me quedé tan cortada. No fue culpa suya, es cosa nuestra, de los arquitectos, que no hay manera de comportarnos con naturalidad.  

Otra, en Vilagarcía de Arousa, en la inauguración de una exposición de fotografía con amplias complicidades, tuve ocasión de conocer a un arquitecto, al que seguía la pista porque una vez confundí una de sus obras por un galpón de los míos, cosa que me llevó a una tormenta de ideas que ando resolviendo en la tesis. Al verle, le dije, emocionada, ‘(…)- Ay, estaba deseando conocerte porque me pasó una cosa muy interesante con una de tus obras  y de verdad quería preguntarte sobre la reflexión que había detrás de esa vivienda que aparte de bonita, tiene un algo de creación directa que me impresiona. – Sí, bueno, ahora no tengo tiempo, soy muy conocido aquí y ya hablaremos, si coincide en otra ocasión (…)’. Me dejó y se fue a pedir un vino y a hablar con la gente de la sala.  

Me pasé el resto de la noche con Alberto Noguerol, hablando del falso techo de su última obra (que fue el aeropuerto de Santiago de Compostela), tan tranquilamente, lo cual me lleva a recordar cuando una vez, (aclaro que pertinentemente y en contexto de proyecto) me atreví a decirle a Paulo Mendes da Rocha, ‘(…) – Paulo, dicen que siempre haces el mismo proyecto… -que contestó – El proyecto sólo es la posición, la construcción, por respeto, debe ser siempre la más sencilla para lo que planteas. Lo que propones con la posición, o resuelve todo o el resultado sólo es un juego de formas. A veces la posición exige unas cosas y otras veces otras. (…)’ O cuando nos encontramos con nuestro amigo Fernando Blanco, tras visitar por amistad una vivienda proyecto suyo de hacía muchos años*, ‘(…) Fernado, -le dije- confieso que pensé que la forma cilíndrica daría al traste con la vivienda por muy bien resuelta que la veía en planta, muy conceptual pero poco fluida, y me equivoqué, como me equivoqué con la Villa Saboya… jajaja – su contestación fue para enmarcar, o afianzar una amistad

– ¿Aguanta el paso del tiempo?           

– Aguanta y mejora,  las secciones parciales, las alturas inesperadas y las escapatorias visuales y físicas constantes han hecho que el lugar se la haya comido y ella al lugar, ya no hay lugar sin esa pieza constructivista. (…)’.  

La seguridad en tu obra no está reñida con el respeto al análisis del otro, más bien está implícita: sólo si te sientes satisfecho y tranquilo con lo que propones, puedes resistir el debate, o incluso el halago. Sólo si haces lo que deseas soportas dedicarte a esto… o a cualquier cosa.

(…)

‘Los niños hacen lo que quieren‘ leía el otro día en un artículo sobre cómo afrontar la desobediencia de los niños ‘Los niños no te hacen caso porque no quieren. No existe consecuencia, sólo existe el momento, sólo el disfrute del aquí y del ahora.

El adulto deberá ponderar si su prisa produce efecto educativo de orden o es subproducto de la prisa inoculada por otras circunstancias ajenas a la vida del niño’.

Me contó Juan hace ya tiempo que un grupo de niños, estando Alejandro de la Sota en vida y viviendo en Madrid, dibujaron el pabellón Maravillas. Me imagino que serían niños del propio colegio. Tras haberlo dibujado y no recuerdo en qué contexto, le enseñaron los dibujos al autor de la delicada pirueta arquitectónica. Alejandro se quedó prendado de uno de los dibujos y así se lo hizo saber al autor. No he visto el dibujo, pero ni yo ni vosotros dudamos que lo que vio en el dibujo del niño fue aire fresco en la mirada creativa. Se quedó prendado del dibujo porque los niños hacen lo que quieren.

El niño, quién sabe si influido por esta anécdota, estudió arquitectura.

Me cuentan que al acabar fue a ver a don Alejandro de la Sota con algún dibujo o un proyecto que a estas alturas del relato es bien lo mismo. Sota fue un arquitecto perfeccionista y exigente, como es claro en su obra. Sota no perdonaba el amaneramiento. Don Alejandro le dijo que había perdido aquéllo que vio.

Deseo que alguien le haya explicado al ex-niño el motivo de la decepción puntual, no definitiva. Deseo que la anécdota le hiciese reflexionar y se pusiese a leer, a dibujar y a pensar, como si fuera libre de hacerlo. Al niño que dibujó, el adulto que dibuja no le puede ir a buscar directamente, literalmente ni comportándose ante el dibujo o la propuesta de una manera ingenua. Al niño que dibujaba se le busca a la inversa, con conocimiento y reflexión, con duda y congoja, con celebración de lo que se ve y con análisis, con recuerdo y sin parálisis, con lecturas suficientes que te permitan íntimamente la libertad de la crítica.

Espero que el niño, ahora arquitecto, haya podido volver a hacer lo que le dé la gana conceptual.

(…)

‘Ceci n’est pas une pipe.’ (‘Esto no es una pipa’)

Pedro- ‘(…) y cómo te quedas cuando un alumno te dice que el mundo real no es abstracto ni conceptual y no sabes qué decirle (…)’

Iria- ‘Pues le dices que no tiene ni puta idea del mundo…’

Abilio – ‘Como decía Hegel, no hay nada más abstracto que un hombre fumando en pipa’

Iria – ‘Como el cuadro de este pintor belga… Esto no es una Pipa’

Laura- ‘Magritte, El Engaño de las Imágenes, de ese cuadro me encanta el título…’

Iria – ‘Más que un título es como una nota al pie o nota del traductor’

(jajajaja)

Iria – al alumno se le dice que si aprende mucho, desaprende un poco, se hace crítico, independiente, gana peso mental y pierde prejuicios, lo puede volver a decir, y, en ese caso, lo debatiremos a gusto, y esperamos estar a la altura’

(…)

Ojalá estemos a la altura de nuestros deseos este 2017, Feliz Navidad.

[¡Y Feliz cumpleaños a Pedro!]

*Vivienda en O Grove para José Luis y Carmen, amigos queridos nuestros.

la foto 1.JPG

The case of a drawing of the Maravillas pavilion and Magritte.

If one is an abstract, contemporary and conceptual person.

I eventually have had some bad experiences by recognising the good work of another architects, in two occasions I remember to get very embarrassed.

Once was in a party of the architects of Vigo, a kind of informal supper into an urban park during the night, ten years ago.  With the happiness of the reunion and the improvable meetings, I found the architect of a friend’s house, a sensitive rehabilitation, I didn’t hesitate to say to him that his rehab was pretty good. He turned around and cried out loud to his wife -during the party of the architects- ‘YOU SEE, MY DARLING, I HAVE A FAN HERE!’. I got pale, said good bye and left. It wasn’t his fault, it’s architects’ fault. Are there any way of behaving natural?

Another time was in Vilagarcia de Arousa, it was the launching of a photography exhibition with many personal friends involved in it, I had the occasion of meet an architect that I knew for his work, to be more specific, the work developed there with some private houses that seemed to be autoconstruction but in fact they were projects. This is, as you know, the question in my personal investigation, so, I didn’t hesitate and told him ‘(…) I really wanted to know you, I’ve been thinking on some of your residential projects. The house x has something of… let’s say, direct creation, very interesting. – Yes… well… now I have no time for this, I am very known here, you know, perhaps in another occasion. (…)’ He left, went to ask for a glass of wine and started to chat with people. I spent the rest of the night speaking with Alberto Noguerol about his project of Santiago de Compostela airport. He had time to speak.

The point on Noguerol takes me to remember ten years ago when I asked Paulo Mendes da Rocha to explain to me why he was so many times performing the same shape of building -it was not a thought of mine, but I was very curious about that- and he answered that he always work on the POSITION, the shape or the materials have to be a result, the cheaper and the more logic result, without concerning too much, to not let the shape dominate the idea, but being the idea. Or when we met our friend Fernando Blanco after visiting his project of a residential house in O Grove with a cylindrical shape, which is owned by a dear friends of us, ‘(…)  Fernando, I confess the shape of the house made me skeptical with the integration, and the fluidity, despite the plans were beautiful. Now, I can say, I was mistaken, like I was mistaken with the Ville Saboye, jajaja… the house is a beautiful architecture integrated with the landscape, and fluid inside. One is captivated by the shape, and this complicated shape doesn’t put any difficulty living in it.’ – and he answered- ‘What do you think about it now, does the project stands with so many years of life?

Being secure about your work doesn’t implies deny the other’s reflection, on the contrary, it seems to be that when you are satisfied with your proposal, you can face a debate even the flatter. Only if you do what you want, you can bear to dedicate your life to this… or to anything else.  

(…)

‘Kids do what they want’ I read the other day in an article about how to face the disobedience of one’s kids. ‘(…) Kids don’t obey you because they don’t want to. Doesn’t exist the consequence, only the moment, the ‘here and now’. The adult must regulate the hurry imposed to the kids, whether it has positive effect to the education of the kids or it is only the subproduct of a regular adult life plenty of tension’.

Juan told me once the history of a bunch of children drawing the Maravillas pavilion, I suppose they were children of the same school. Once they have drawn it, the teachers took them to De La Sota’s studio to show the drawings and once there, Alejandro got stuck to one of drawings and told the child. I have not seen the drawing, but I can imagine what the architect saw. Alejandro saw freshness, concept, creativity, sincerity. He got stuck to the drawing because the kid did what he wanted.

The kid decided to study the architecture degree.

 I was told that when he finished, went to see the architect to show him something, I don’t know if project or drawing, but it is completely the same thing. Sota was well known for being very demanding, with himself and with the others, in terms of creativity. He couldn’t stand the affectation. Architect Sota said to the adult, he had lost what he once had.

I really hope someone had explained to the ex-child the motive of the temporary, not definitive, deception. I really hope the anecdote made him think about it and start to read, and draw and think as if he was free to do it.

The adult trying to draw has to find the child inside, but can’t find him directly, can’t find him playing the fool or being naive, the child inside would be found if you go forward and learn more and doubt a lot and reflect, and celebrate the discoverings and read again, and analyze, and remember, and then, only then, play the fool, and be naive and start to criticize what you are not allowed to, and then, start to lose care to the gossip and… draw again, without boundaries.

Like the ballerinas, everyone knows how their feet look like, but the fly, they really fly.    

I hope the Adult, the ex-kid, the architect, could do what he wanted. Conceptually.

(…)

‘Ceci n’est pas une pipe.’ (‘This is not a pipe.’)

Pedro- ‘(…) and what when a student comes and say to you that the reality is not abstract nor conceptual (…)’

Iria- ‘ You say he has no fucking idea of the reality…’

Abilio – ‘Just how Hegel said, There isn’t nothing as abstract as a man smoking a pipe’

Iria – ‘Like this painting named…  ‘This is not a Pipe’

Laura- ‘Magritte, The Treachery of images, I really love the title…’

Iria – ‘More than a title it seems a Note of the Translator’

(jajajaja)

Iria – One can say to the student that if he learn a lot, de-learn a bit, become critic, independent, lose prejudices and so, then he can say it again, we can discuss and then I hope we could cope with this conversation.

(…)

I hope we can cope with our desires this 2017 Merry Christmas!

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