Los niños y la casa Domínguez

20131020-092152.jpg

20131020-092329.jpg

20131020-092354.jpg

20131020-092406.jpg

20131020-092416.jpg

[Hoy, 20 de octubre, sería el cumpleaños de Alejandro de la Sota]
Casa Domínguez, sábado 19 de octubre, la prima de Alejandro y su familia nos abren la casa de la Caeira a unos cuantos organizados por Trespés arquitectos. Entre los invitados, Josep Llinàs y Jose Manuel Peláez; ayer también nos habló Juan de la Sota.

Alberte, Carlos y Enrique nos han organizado unos encuentros que lejos de la mitomanía, nos han acercado a la figura más cercana del arquitecto. Una especie de ‘deconstructing de la Sota’ que deriva irremediablemente, como dijo Juan, en que al acabar, más que admirar al maestro, echemos de menos al hombre.

De muestra una pincelada:
Conocéis el artículo de Llinàs: ‘la foto de una niña en la casa Farnsworth’
(https://www.dropbox.com/s/lbkb5ihus48eli2/198960-298042-1-PB.pdf)? Juan nos contó que fue el artículo de la revista Quaderns a través del cual Alejandro conoció a Llinàs y supo (sin necesidad de ver su obra) que el Gobierno Civil de Tarragona en su rehabilitación estaba en buenas manos.

Enrique Domínguez y María del Carmen Lino, prima segunda de Alejandro, ayer nos recibieron en su casa y nos contaron el proceso de proyecto, las visitas a Madrid a ver a Alejandro, las manos de pintura que hicieron que la casa no haya necesitado más desde el ’78, la confianza en el profesional Alejandro, la construcción de José Malvar, el linóleo ‘Corte Inglés’ de un pasillo, las sillas Jacobsen, los veintidós nietos, los diez hijos a la vez, la casa o ‘fábrica de cervezas’ que decían los vecinos, la vecina de los pisos de enfrente que no pudo resistir la curiosidad y les pidió visita…María del Carmen lo resumió todo así: Alejandro me hizo una casa para mí, para mi familia, y por eso es así. La he usado y la uso completamente en todos los momentos que la familia ha ido pasando; y requiere poco mantenimiento, aunque la cuidamos, lógicamente, porque es nuestra casa. Nos costó aceptar en un principio cosas de las que nos propuso Alejandro, suelos, algunos muebles… pero él nos pidió confianza, se la dimos y no nos hemos arrepentido.

Me recuerda esto al escrito a Adolf Loos en el que los propietarios de una de sus viviendas le vuelven a enviar unos honorarios pasados veinte o treinta años… lo tiene puesto Marta Vilas en el fondo de pantalla… muy oportuno
(¡Felicidades a ti también!) 🙂

Ha sido un placer, incluso para Manuela, que tuvo que venir a la casa Domínguez, porque si a los cinco meses estuvo en la villa Saboya, a los tres años ya era hora de ver la casa Domínguez. Como dice mi padre, hay que acostumbrarse a lo bueno desde pequeño. Gracias a la hija de la familia que todavía vive en casa por hacer que la visita fuese para Manuela tan especial como para mí.
Y un abrazo para Luz.

20131020-092252.jpg

20131020-092306.jpg

Anuncios

Un Comentario

  1. Chao

    Unha vez máis, estupendo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: