hola 2012

saludamos el año con un artículo de Julián Hernández, 2008:   (en el periódico…>julianhernandeart)

SI ME RECUERDAS

Los implantes de memoria son
un hecho. Todos tenemos el recuerdo
de algo que jamás ocurrió.
Es fácil manejarlos: “¡Sí, hombre,
sí! ¿No te acuerdas? Aquello fue cuando
estábamos en Leningrado en 2002 de
excursión de fin de curso y nos metimos
en un cine para ver Sempre Xonxa.
Después de la peli nos fuimos a una
pulpería de un emigrante gallego y nos
pusimos tibios… ¡Te tienes que acordar!”.
Si esto se le repite a nuestro interlocutor
durante el tiempo suficiente,
por lo menos conseguiremos que dude.
Aunque Leningrado en 2002 se llamase
de nuevo San Petersburgo, el buen
hombre tuviese a la sazón 50 años y ni
“Sempre Xonxa” se estrenase nunca en
un cine ruso ni hubiese de aquella pulperías
por allí. Un servidor ha tenido
que revolver seriamente en su cerebro
para descubrir que jamás estuvo en un
campamento veraniego de los maristas
cuando era adolescente, por mucho
que insistiese en ello un ilustre ciudadano
que sí tenía ese recuerdo implantado.
Sea por causas exógenas o endógenas,
es muy difícil borrar la memoria
de un hecho que enraíza en nuestro cerebro.
Hace unas semanas, un profesor
de una universidad británica publicaba
un estudio. Diseñó por ordenador unas
imágenes (ya se sabe lo que pueden hacer
los ordenadores hoy en día)
de uno de los autobuses de los
atentados de Londres posteriores
al 11-S explotando y se las
proyectó a una serie de sujetos.
Alrededor de un sesenta por
ciento de los entrevistados recordaban
haberlas visto en la televisión.
Pero esas imágenes no eran reales,
ni se habían emitido jamás, ni
nadie podía haberlas visto antes en
ningún lado. Había incluso quien describía
el momento en el que el techo del
autobús saltaba por los aires. Era sencillamente
imposible que recordasen semejante
cosa, pero la convicción era
firme.
Este verano pasó a mejor vida Quico
Rivas, un personaje singular entre la
modernidad del post-franquismo.
Mmmm, cuesta decirlo. A ver si lo conseguimos.
La Mo… La Mo… La… L… ¡La
Movida! Uf, qué esfuerzo. Pues resulta
que la…, la…, bueno, la Esa, le debe mucho
a Quico Rivas. Por Vigo anduvo
cuando lo de “Madrid se escribe con V
de Vigo”, aquel contubernio entre Joaquín
Leguina y Manuel Soto. Quico Rivas
desarrolló gran parte de su trabajo
como agitador cultural en Madrid pero
era andaluz. De Grazalema, para ser
más exactos. Sus cenizas iban a ser esparcidas
por su pueblo mediante una
explosión controlada pero, por una serie
de circunstancias, tal evento no tuvo
lugar. Rai Iglesias e Iria Sobrino (Noncommon.
Vgo) decidieron rellenar este
vacío de la historia con un fotomontaje
en el que una gigantesca nube –una especie
de hongo atómico impensable– se
eleva sobre las minúsculas casitas del
pueblo andaluz. Una vez distribuida la
imagen por Internet, mucha gente está
convencida de que tan aterradoras exequias
tuvieron lugar sin ningún género
de dudas. ¿Todo lo sólido se desvanece
realmente en el aire?, pregunta Rai. El
implante como arte o el arte como implante,
elijan ustedes.
El lavado de cerebro fue práctica
común en la guerra de Corea. Los soldados
americanos que caían prisioneros
aparecían al cabo de unos meses en
los medios de comunicación de la época
renegando del Sueño Americano y
lanzando furibundas proclamas comunistas.
El aislamiento, la falta de información
de lo que ocurría en la otra
parte y la repetición ad nauseam de los
mensajes, implantaban no sólo recuerdos
sino, incluso, ideología.
“Es todo tan sencillo…” dicen El
Doghouse en su canción “If you remember
me” (“Si me recuerdas”). Si
todo esto se puede hacer con adultos
hechos y derechos, ¿qué no se podrá
hacer con niños? La religión, las travesuras
de los tres años, la infinita bondad
o la extrema maldad de alguno de
sus progenitores, todo puede ser mentira
y, sin embargo, quedar grabado a
fuego en un cerebro. Por eso, si me recuerdas,
olvida y pregunta.
julian@discosdefreno.com
JULIÁN HERNÁNDEZ NOTICIAS
DEL SUBMUNDO

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Acerca de iriasobrino

Arquitecta. Asesora Urbana. Doctoranda en arquitectura popular efímera contemporánea, la creatividad en la observación y la traducción del espacio y del territorio.

Un Comentario

  1. pedro román company

    Recuerdo de aquellos tiempos de la mo.., bueno, la esa, salir de Vigo en tren, por no ir en coche; el tren es como el cine, te sientas miras por la ventanilla y todo te va pasando por delante. Primero fueron Madrid y Juan Gris, después Cuenca, más que por lo de la Ciudad Encantada, por Millares, Rivera, Mompó, Saura, Sempere…Que me esperaban a las cinco en el Museo de Arte Abstracto.
    ¿De donde vienes? me preguntó un muchacho al bajar del vagón, de Vigo respondí. ¡Las ganas que tengo yo de conocer Vigo y la movida! No entendía que coño pintaba y alguien de Vigo y la mo.., bueno, la esa en Cuenca. Otro tren me llevó a Valencia donde me esperaban unos amigos para tomar un arroz.
    Es cierto, lo recuerdo perfectamente.

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